miércoles 28 de diciembre de 2011

Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus

Rato sin escribir. Lo había dejado porque la chispa de la juventud centelleantemente divertida al escribir se me fue, y mi cyber-rincón se ha transformado en un desfile de entradas melancólicas y sin sentido. Nada que hacer.
Pasó la navidad, se aproxima el año nuevo. El año nuevo. Siguen pasando los años, siguen pasando cosas. ¿novedades?, atropellaron a mi perro Bob cinco días antes de la navidad. Murió, por lo que anduve para la corneta; todo fue muy rápido. Cuando fui a recogerlo a la calle simplemente no podía respirar. Todavía no puedo respirar.
Mi madre para subirme el ánimo me regaló un set de arte, con atril y todo; pero me he dado cuenta que simplemente no tengo talento en el arte: pintora frustrada, fotógrafa frustrada, escritora frustrada, violinista frustrada. Al parecer mi único talento es apreciar el arte, ¿es eso posible?. Una espectadora de genios, testigo de un desfile de talentos y obras que nunca serán propias. Un robo de pasión, se podría decir.
Ayer estuve leyendo la vida de Mozart y hasta soñé con él. Qué pedazo de talento. Me ayudó a no acordarme de cuando sostuve la cabeza inerte de mi perro; la misma cabeza que hace minutos había besado.
Gracias Wolfgang.

sábado 29 de octubre de 2011

La venganza de las arañas.

Me ha dicho, en reiteradas veces, que todo se devuelve; lo bueno, lo malo, hasta las intenciones. Que no se pagarán en el futuro, sino ahora mismo. Mi madre, con sus claros ojos abiertos de par en par, con expresión sabia y profunda, levanta el dedo y me dice:

- ¡Es karma!.

Entonces trato de pensar en la deuda que tengo pendiente en mi vida, y sea probablemente dejar sueños inconclusos, lo que genera ansiedad y melancolía. ¡Ah, mi eterna melancolía!. No cumplir los sueños es un daño muy grande, la gente no le toma el peso. Ese daño también se paga.
Y entre pagar por ese autodaño  y otro crimen malvado que haya cometido en mi vida, prefiero pagar por el segundo. Prefiero que todas las arañas que he odiado y matado en mi vida vengan a vengarse en un batallón armadas con veneno, saltando todas juntas sobre mi cama y gritando al unísono "aaaaghh" que pagar mis asuntos inconclusos con frustración.

domingo 12 de junio de 2011

La verdad es que, aunque no lo noten, tengo miedo la mayor parte del tiempo. Miedo de cosas que pasaron, miedo de cosas que pasarán. Miedo a lo que me acecha y a lo que me abandona. Miedo a caer, nuevamente a caer. Miedo a estar sola, y a estar acompañada. Tengo miedo a seguir perdiendo o a nunca ganar. La mayor parte del tiempo le tengo miedo al día, no a la noche; los monstruos nocturnos son miel con leche al lado de los diurnos. Tengo miedo a sonreír, y a dormir llorando, como ya se ha hecho costumbre. Tengo miedo a perderme, aunque quiera seguir buscando el camino. Tengo miedo a que nadie me escuche; a seguir gritando con una voz muda. Miedo a convertirme en algo que siempre aborrecí. Tengo miedo a perder la fe, y también a refugiarme en oraciones; miedo a fallar y a sentirme orgullosa de mi misma. La mayor parte del tiempo me doy miedo yo misma. La mayor parte del tiempo le temo a la muerte... y también a la vida.



 

martes 24 de mayo de 2011

Pogo

Unos gritos agónicos y desgarradores se escuchaban de la otra habitación. Ensordecedores y lamentosos, casi bordeando la tristeza. Despacio crucé el pasillo, con la respiración entrecortada y paso seguro, pero curioso.
Abrí la puerta y ahí se encontraba él, sentado, feliz, escuchando un disco de donde provenían todos esos sonidos horripilantes.

-¿Qué diablos estás escuchando?
- Cradle of Filth, ¿te lo presto? - me preguntó con sincera felicidad por mi casi interés - Son satánicos - me dijo con ese tono inocentón, como cuando un niño comunica que ha hecho diabluras.

Con CD en mano vuelvo a mi habitación, saco el cursi y amoroso disco que previamente estaba escuchando y me pongo a analizar the new damned music. Nada nuevo bajo el sol. Se oye más interesante cuando lo escuchas en una habitación contigua y no sabes si es efectivamente una canción o están sacrificando vidas humanas. El disco tenía una pretensión curiosa, pues todas las canciones completaban una historieta de terror, que la verdad no me apetecía seguir. Me aburría demasiado, y más allá de una canción, de la pinta del vocalista y del arte de las carátulas, no me interesó.
Le devolví el disco, diciendo que tal vez era demasiado para mi. Él me prometió que en vivo eran lo máximo, y yo le dije que no me cabía la menor duda.

Y me quedó dando vueltas. ¿por qué no? hagamos una inmersión en la casa de los horrores y el pogo. Guitarras chirriantes, sonidos espeluznantes. Cuero negro y sangre falsa a chorros por el suelo. Supongo que desde el escenario tratan de decirnos algo, y nosotros les respondemos con caos y alabanzas a la enfermedad. Entonces me pongo a saltar y a mover la chasca, armándome mi concierto de Cradle of filth imaginario. De aquí para allá, tá, tá. De pronto mi cabeza choca con la cabeza de otro seguidor del metal y hay silencio. No más ruido ni slam. Una vocecilla intenta decirme algo, y si al principio no entendía nada, de golpe todo se me hizo muy nítido y entendí todo lo que me decía: Dos fuerzas inocentes, casi amándose, se combaten. A veces creemos que se convierten la una en la otra, y hay como un tornasol dinámico en el que los átomos de la razón giran, incendiados.



lunes 9 de mayo de 2011

miércoles 16 de marzo de 2011

Alergia a lo viejo

Tal como algunos  llevan de la manito a su abuelo a un asilo de ancianos a esperar una solitaria y triste muerte, los edificios antiguos son demolidos a diestra y siniestra, sin preguntarse si de paso derrumban también sabidurías que inundadas de polvo al menos no tienen hedor a metal frío de ciudad patética.










Los días están contados para éste, ubicado en San Ignacio detrás de la moderna Universidad Central.

viernes 11 de febrero de 2011

Los despacitos Beatles.

Sentí el olor a madera y río y de inmediato me refugié en la noche para no perder de vista los vestigios de la calamidad. Claro está que ni la inmutable nebulosa que tenía arriba de la cabeza logró nublarme los ojos para  poder observarte bien, ¡y vaya qué cantidad de cosas en el cielo! inimaginable hasta entonces. Pero justo entonces suenan de fondo los Beatles tan despacito e imperceptible que no sé si proviene realmente de los mini parlantes móviles o del mismo cielo, fundiéndose una vez mas con el fuego bailarín que tenemos al frente, consumiendose entre los poros y el olor a árbol en la noche, y muevo la cabeza al ritmo del son. Suenan las hojas de los árboles, que a ésta hora son verde oscuro, como ahuyentándo espíritus y maleficios, ideando noches ideales para idealistas. Y oscuro y claro está, y nos hace sentir solos y acompañados, como algo inexplicable que solo ocurre en un lugar vasto y llano del norte.
Hay un pequeño refugio esperándonos, tibio de noche, frío en la mañana, donde el aire entra tortuosamente lento y donde las arañas se asoman por la "ventana", matándome y dejandome al borde de la vida. Y nos metemos adentro, y la gente pasa y no sabe que estamos ahí. Por de pronto piensan que somos como dos gatos escondidos en medio de la nada, solo pensando y permaneciendo juntos, escuchando a los despacitos Beatles.

jueves 20 de enero de 2011

Algo de Blake

sábado 11 de diciembre de 2010

Como aprieta el caos.

Desde siempre todo se reducía a saludar desde la ventana de mi castillo; usando máscaras de trapo y atesorando momentos insignificantes. Yo misma daba mini porciones de mi, a mini personas, sin intentar llevarme una porción de nadie. Me escondía en tierras lejanas, donde las cosas imposibles son posibles, y solo volvía de vez en cuando a éste mundo a dar un par de explicaciones, para luego volver a adentrarme en mi refugio a ocultar mis banales planes de subsistencia.
¡Pero como aprieta el caos!, rompiendo cimientos, comiendo tripas, vomitando lenguas de fuego al rededor de la mente. Con que fregor me alza con sus leyes en un torbellino de mugre y basura, pegandome en la cara, en el cuerpo, llevándome hacia el centro del ciclón, del cosmos, de la vida o de lo que sea.
Yo, tan poco acostumbrada al protagonismo, de ser espectadora me encuentro sola parada  en el escenario; y la gente quiere que diga algo, mas no tengo un guión. No tengo siquiera un suelo donde apoyarme.
Trato de volver a mi refugio, ahí donde los dragones son los tiranos; donde todo está limpio, y donde una mano maternal me acurruca cuando estoy enferma. Pero intentar volver ahí me hace sentir estúpida, y dudar de absolutamente todo. Me hace sentir mas sola de lo habitual, y a sentirme más idiota aún cuando converso con alguien en mi mente esperando que me responda.
Tan pasmada y tonta estoy que vengo a parar a este blog en ruinas, que ya lo daba por perdido.

viernes 10 de diciembre de 2010

Urgencias

Las urgencias aparecen, sin avisar, imprevisible - no como la lluvia -. Todo se torna contagioso y veloz y no hay reloj que espere ni base que se mantenga.
Las urgencias aparecen, y es uno mismo el que se siente urgente, mordiéndose las uñas, amigándose con la taquicardia, transformándose en esponja humana de toxinas de cigarro, café y explicaciones.
Las urgencias aparecen, y con ella la gente urgente, que aparece siempre en urgencias, y te dice que las urgencias son pruebas de Dios, y que no urge preocuparse.
Las urgencias aparecen, desordenando los sueños y la calma. La vida en general es un torbellino y suena como suenan los terremotos, contraria a tu consuetudinaria rutina de acurrucarte en la cama luego del desfile de mañas obsesivas que te hacen feliz.

Las urgencias llegan, bailando sobre nuestro aliento, tan nueva y tan urgente que nos vuelve otro, aunque el mismo ser humano convertido en ser humano diferente, mejorado, nuevo, urgente.

viernes 5 de noviembre de 2010

"¡Que ya no puedo escuchar más tangos"!

... le hubiera gritado al tipo que se subió a la micro tocando su acordeón, alegre y metódico. Lamentablemente él  siempre se sube a mostrar su preciosa música cuando hay mayor afluencia de gente y/o cuando mi día termina como las bolas.

- "¿Y qué tal una milonga?" - grita el tipo, y se pone a tocar enérgico algo digno de un café bonaerense, haciendo un pasito para adelante, un pasito para atrás, un guiño de ojo y un "chéeeee".

Mi puño nervioso se asomó desde el bolsillo; pero en su reemplazo le di un par de monedas que saqué de la chauchera (...o más de un par), porque en el fondo él no tiene la culpa de mi nueva tangofobia. Es más bien culpa de mi acumulación de pasado, que convulsionada quiero desahogar, mas no puedo, y desencadena en negación.

"Era una tarde, corría una brisa,

muy cálida y suave por la rosaleda.

Cerca del lago, leyendo poesías,

estabas oculta entre la arboleda.

Turbé el silencio

con mis pisadas

hubo un suspiro

y dos miradas.

Era una tarde, corría una brisa,

muy cálida y suave por el rosedal"


Ya... ¿era necesario que terminara con ese broche de oro? ¿Cómo olvidar cuando ella me dijo que su canción favorita era "La brisa"?  Y justo viene un pelao - que a todo esto canta igual a Alfredo de Angelis- y me la canta en la micro.... ¡en la micro! Mientras pienso todo ésto, llamo al tipo y le doy plata de nuevo. Me miró como si fuera un niño chico, mientras yo me sentía como una mamá, y también un poco como nieta... nuevamente.
 
 

miércoles 3 de noviembre de 2010

Me hicieron elegir entre Klimt y Caravaggio :C

... y son diferentes, pero ambos me gustan. Mmmmmm, me desvelo.


lunes 1 de noviembre de 2010

Psicocharla.

Pensé - ingenuamente - que la charla que daría Jodorowsky en la Feria del libro sería una taza de leche; me imaginé una pequeña sala, un pequeño grupo de gente y él hablando sereno sobre sus raras cosas lindas. ¡Au contraire!. Fue un caos total. Había tanta gente y colados que la cosa se descontroló inimaginadamente para los dos guardias pichiruchis que vigilaban los accesos. Con decirles que hasta a los inválidos los trataban de frescos sinvergüenza por entrar primero.

Pero tanto alboroto por hora y media valió la pena para ver a éste loco lindo en vivo y en directo: abordando diversos temas (psicomagia, tarot, cabaret místico, mineros, mapuches, conciencia, religión, twitter, Freud, Jung y un largo etcétera) con su característico sentido del humor. Para dejarte boquiabierto por su elevado nivel de conciencia y su abrumadora cantidad de seguidores que lo aman, lo bendicen y le tiran besos como si fuera un Jonas Brother. Al ver a un niño del público interesado en el tarot, le regaló el mazo de cartas que llevaba en el bolsillo: el mismo con el que le vió el tarot a Michelle Bachelet, Eduardo Frei y Marilyn Manson, entre otros. Con ello ví en él la noble virtud, que pocos la tienen, ni la que escribe, de dar sin esperar nada a cambio.


Entre la locura, los monstruos y el misticismo, para mi la charla fue un éxito (y por lukita y media que alcancé a reunir hasta antes de salir de la casa).

miércoles 20 de octubre de 2010

Who took the Bomp from the Bompalompalomp?

¿Ah?. ¿Quién pues?.

lunes 18 de octubre de 2010

Tos

He tosido mucho últimamente. Lo hago de forma discontinua y redundante, casi arañando los espacios vacíos y cortando el silencio de forma estrepitosa. A veces, en ciertas situaciones, no quiero toser; me da vergüenza, porque pasó de ser una tos de señorita (cof cof) a una de perro con tuberculosis. Entonces para no hacerlo, inhalo y mantengo la respiración, sintiendo en el pecho como la tos me pega combos desesperados intentando salir de alguna manera. Sigo aguantando. Mi cara se pone roja. Pasa a morada. Me mareo un poco. Y se va. Pero vuelve. "Es tos nerviosa" me dijo alguien por ahí, como si fuera experto en toses. No entiendo aún a lo que se refería. Yo no me siento nerviosa. Pero la tos sigue ahí, llenando las aulas, el departamento, los rincones. Entonces tal vez tenga algo que ver con los nervios, y me di un momento de relax al estilo Catherine antes de acostarme. Elegí un disco al azar y salió Moby al baile, entonces me imaginé bailando en uno de sus conciertos, probablemente en un país europeo, con gente europea, con olor europeo. Como me gustó esa sensación, el segundo disco al azar que saqué fue el Bloodflowers de The Cure y me imagine en una habitación con mil y una velas aromáticas prendidas, un incienso de mirra y fumandome un cigarrito. Entonces saqué otro disco, y otro. Esto me ha mantenido despierta como si hubiera tomado sobredosis de cafeína. Fernando Villegas, en su libro sobre la felicidad, dice que la mejor manera disfrutar la música es quitándole todo sentimentalismo tonto y focalizarse netamente en el valor técnico de la misma. Al diablo Villegas. Cada canción me transportaba a algo distinto; un país distinto, una edad distinta, personas distintas, olores distintos y más que sentimientos. Y entre mi nueva actividad obsesiva relajadora escuché a Sigur rós, y los b-sides de Travis, y Belle and Sebastian, y King of convenience, y Beck, y Silverchair, y Portishead, y Kula Shaker, y Luna sea, y Billy Corgan, y Blur, y Guided by voices, y My Morning jacket, y L'arc en Ciel, y Pink floyd, e Eve of destiny, y Blind Mellon, y Holden, y The Datsuns, y The Cloud room, y Kings of leon, y Marshmellow kisses, y Brainstorm, y Smashing Pumpkins, y Riceboy sleeps, y Deadman, y Suede, y My little airport, y The Honeydrips, y A perfect circle, y Air, y Blind guardian, y Candlebox, y Frank Sinatra, y Nancy Sinatra, y Gackt, y Lifter, y London after midnight, y Sumo, y Barodomes, y Elbow, y Frost, y Miyavi, y Primal Scream, y Radiohead, y The Rapture, y The Stone roses, The Candy spooky theater, y Corvus corax, y Tanzwut, y Le tigre, y The Doors, y The Dandy Warhols, y The Whitest boy alive, y Death cab for cutie, y Jane's Addiction,  y Morrisey, y Pavament, y NIN, y Siouxie and the banshees, y The Charlatans, y Snow Patrow, y Malice Mizer, y Cocteu twins, y Placebo, y The Verve, y Mando Diao, y Glasvegas, y James, y Beirut, Y The Raveonettes, y Black lebel motorcycle club, y termino con un fragmento de Les paladins de Jean-Philippe Rameau.
Me duermo entre inevitables toses, pero las mismas me despiertan. Es en ése entonces que recuerdo que soy una tonta. Si, idiota, estúpida, retard, que me lo merezco. Que nada tienen que ver los nervios en esta cuestión. Que hay que ser imbécil para fumar cuando tienes asma. ¿Lo haré porque sé que de todas maneras me estoy muriendo? La cosa es que luego de ese paréntesis, al despertar sigo con el juego mental de escuchar música para transportarme, para que se me olvide la tos. Y aparece él... mi querido Paul, acompañandome en mi tontera y enervandome por no tener fuerza de voluntad. El otro día Droguett, que me cae como las huifas, me pegó un carpetazo en la cabeza cuando me vió fumando. "Ud. tiene que demostrar que es inteligente". No, soy tonta. Y me quedo con mi cigarro, mi tos y mi Paul.




sábado 16 de octubre de 2010

Algo de Hayez

domingo 10 de octubre de 2010

Vorágine.

Y ya no estoy implosionando para luego convertirme en un agujero negro, en nada. Ahora estoy explotando de lleno, como una estrella supergigante que llega a su fin; la luz de la explosión llena todo mi universo, todo lo que soy, todo lo que son las personas.
Me siento tan enojada. Tan furiosa con gente que creí querer, tan furiosa con Dios por arrebatarme, tan furiosa por ser como soy y no tener el valor ni las agallas de levantarme en la mañana e irme lejos de todo. Dejar mis entornos, mis miedos, mi mundo y lo que soy.
Una vez que se vaya la luz que me encandila los ojos y las metas, espero poder calmar la vorágine que tengo en éste instante en la cabeza, y poder decir de una vez por todas.... basta. Ya basta de toda ésta basura.

jueves 30 de septiembre de 2010

This day.



Me sucedió mientras caminaba por pasillos eternos que jamás llegaron a ninguna parte. La mañana era algo fría y uno que otro pájaro cantaba por ahí. Un temblor epiléptico en mis manos que disimuladamente trataba de controlar: era mi primer día de clases de la universidad.

Y la memoria de elefante no es una de mis virtudes pero hay un par de cosas en particular que nunca olvidaré;  haber tomado un café cargado en la mañana que me dejó un gusto amargo el resto del día, mi mamá acompañandome de la mano y dejandome en la puerta de la sala, mi primera clase, de Derecho Romano, con Wilson, y los primeros ojos que miré, los tuyos.

Hay muchas ideas dentro de una imagen, y entre mi transición de niña a menos niña te comparé ingenuamente con Tuxedo Mask por la forma de tus ojos y tu aura de seriedad. Si, la primera impresión que me diste fue la del héroe de mi infancia. Pero las situaciones juegan y chocan y no concuerdan unas con otras. Se mezclan vivencias con deseos, tragedias con comicidad, incoherencias con lógica, años con años. Y tomamos caminos separados. Separadísimos. Hubiera deseado que se mezclaran antes, en una de ésas yo te hubiera salvado y tu me hubieras salvado. Ninguno de los dos hubiera saltado. Pero ya que saltamos nos encontramos a medio camino para caer con más suavidad, como en un colchón de nubes.

Mi refugio ahora es tu cuello de niño carente a aroma comercial. Tu mirada la razón de mi existir. Estamos juntos, increíble. Nadie lo cree, nadie lo entiende. Pero lo estamos y te amo tanto.

Hoy cumples años y te deseo lo que nunca le deseado a nadie en algún cumpleaños: te deseo mucha felicidad junto a mi. Así, egoístamente cursi, porque es el regalo más grande que puedo entregarte.

Y como en los otros cumpleaños pasados no estuve contigo y el duende del amor me poseyó, te regalo una canción por año. Y si, son tuyas, no me importan lo derechos de autor, son tuyas y te las regalo. Punto.

1. By Starlight - Smashing Pumpkins
2. When 25:17 - Lareine
3. The best days we used to have - The Marshmallow kisses
4. Lalala love you - Pixies
5. Kiss - London After Midnight
6. Bury me deep inside your heart - Him
7. Closer - NIN
8. Me and you - Camouflage
9. Love song - The Cure
10. There is a light that never goes out - The Smiths
11. Echo - Incubus
12. Here in your arms - Hellogoodbye
13. Temptation - The Cure
14. Angel - Aerosmith
15. Stand inside your love  - Smashing Pumpkins
16. En septembre - Holden
17. Thinking about you - A perfect Circle
18. Home - Depeche Mode
19. Learnig to hunt - Guided By Voices
20. Beats for you - My mourning jacket
21. Taste of love - L'arc en ciel
22. Brise - Malice Mizer
23. Ashita, genki naare - Miyavi
24. High Hopes - Pink Floyd (me recuerda tanto a ti)
25. Flowers in the window - Travis (me costó regalartela, porque era solo mia, pero te amo tanto que estoy dispuesta a entregartela).


Feliz cumpleaños, te amo.

lunes 27 de septiembre de 2010


Y nunca me explicado muy bien el porqué de mi fascinación - inevitable- de ver el mundo con ojos de cine independiente barato: silencios interminables, planos eternos de luces nocturnas, carencia de sentido, fijación obsesiva de cosas que no le interesan a ninguna alma y un final que en definitiva, no termina.

miércoles 22 de septiembre de 2010

Electro convulsión-sión-sión.

Volví a mi pieza. Me siento en la cama y observo las paredes blancas como lienzos vírgenes e imagino ideas frescas de decoración. Imaginación. Alterno Smashing Pumpkins y Rhapsody, las dos bandas que finalmente elegí para ver en vivo. Cierro los ojos e imagino que ya estoy en los conciertos, saltando, cantando, vomitando emociones. Quiero que lleguen esos días. La televisión muestra en mute "El Universo" del History Channel; de Saturno creo que están hablando. Antes era mi planeta favorito. Ahora ya no. Todo huele a pintura fresca y a naranja. Mi mamá entra por la puerta, con una taza de té y un abrazo. Me alisto para acurrucarme y leer "Mujeres que corren con los lobos" porque hace semanas que estoy hambrienta de letras (de las "normales" como las llamo yo, nada relativo a la universidad). Recuerdo a amigos y a los ya habituales ex amigos.  Mi perro apesta, pero está siempre a los pies de la cama. Me miro el dedito con la reluciente "ilusión" y recuerdo que él está siempre conmigo; casi se materializa junto a mi su sonrisa y su olor a niño.  Estoy a salvo. Lo tengo todo.

Lo único que me falta para ser feliz es una buena dosis de electroshocks.

martes 6 de julio de 2010

Ayer, ahora, mañana y el jueves tambien.

Mientras miraba esas sombras alargadas sobre la pared amarilla pensé: "Ah, esto es lo que se siente". Y no se como explicarte lo que tu también vives, ni de una forma mas creativa. Duerme tranquilo pensando que te amo.

martes 18 de mayo de 2010

Proyecto de película sin título.

Edward Norton es un ejecutivo llamado Edward Norton. Se la pasa de aquí para allá, entre la oficina y su departamento. Solo.
Un día decide ir de paseo fuera de la ciudad, para tomar el fresco.
(Exterior. Día. Una verde pradera).
Edward contempla el pasto. Esta escena dura quince minutos en los que queda patente que no parpadea.
Fundido en negro.
De pronto cae del cielo un extraterrestre aturdido. Este alienigena, interpretado por un Johnny Deep rosado, con plumas, sombrero de copa, rastas de pirata, manos de tijera y ropa "hipster" se le acerca de lo más normal.
Ambos se miran durante otros quince minutos.
Johnny el ET se le acerca al oído, de una manera media afeminada y le dice "Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser...".
En el último plano vemos a Edward y a Johnny alejarse en un tractor, mientras de fondo suena la música de Twin Peaks que no viene al caso.
Fin.

domingo 4 de abril de 2010


¿Es éso una melodía?
Si, si, suena la campana de alguna iglesia.
Floto a merced de ella,
y a través de las cosas
que son dulces y grotescas,
claras y oscuras,
justo como ésta iglesia... y aquélla.
Como mis ojos, mis manos, mi estómago.
A la deriva.
Algo lento.

Perfumada y con sábanas limpias
porque tengo hora con el vampiro a las tres.
Mientras la noche resopla serena
y yo tengo tanto, tanto que hacer:
Recoger la miel
esparcir la pólvora.
Frivolizar mi vida
de manera temeraria.
Encontrar la manera
de perder el norte.

Un circo santo
en medio de la noche,
no me quiero mover
no me lo quiero perder.
Solo viene cada cierto tiempo
cada veinticuatro años, naturalmente,
cada veinticuatro años,
trayendo muerte y golosinas.
Ahí lo trae el último tren
ése alto que choca con los cables
y los pájaros.
Que espanta a todos con su chirrido.

El chirrido y las campanas.
Golosinas nocturnas.
El vampiro y el circo santo.
y yo tengo tanto, tanto que hacer.








viernes 2 de abril de 2010

Té y películas raras. Eso.
Y me carga Facebook... en verdad me carga todo.


viernes 5 de marzo de 2010

Réplicas.

Creí que estaba en el epicentro, como siempre, pero no. Solo lejos de mi hogar y donde la tierra cedió dos grados mas tierna.
Ahora que vuelvo a la ciudad noto un ambiente catastrófico-apocalíptico-benéfico en el aire, y no dejo de soñar con que mi pieza se derrumba y queda en mil pedazos, tal como la que escribe. Pero no es la primera vez que estoy sobre cimientos débiles, así que poco importa.
Abre la ventana, tira el currículum, la ropa y las dudas, que "hay que vivir el momento", dijo mi madre. Primera vez que dice algo así y no la veo planificando el futuro. Debe ser donde ha visto mucha muerte la pobre.
Y de paso, al venir réplicas y sentir mi pulso acelerarse noté que tengo corazón nuevamente. Que raro. Pensé que lo había perdido para siempre.

viernes 29 de enero de 2010

Desvarío.

La tierra comenzó a arder bajo los pies, como si del mismísimo infierno se tratara. Algo se asomó a la luz, parecía ser un pedazo de marshmallow (y algo de cielo), pero se derritió al más mínimo contacto con el suelo, y todo volvió a ser negro.

Entonces cierro los ojos y trato de inundarme en luz, agua y su aroma, pero ilusiones como un oasis, aparecen y desaparecen, aparecen y desaparecen.
Y ahora, ¿Quién me matará las arañas? ¿Quién me dará aspirinas? ¿Quién olerá tan rico? ¿Quién me bendecirá antes de dormir y al despertar en la mañana? ¿Quién podrá salvarme?.
Por mientras me quedo en el ojo del huracán, dando vueltas algo desorientada e inconsciente, tratando de dormir un poco y retroceder en el tiempo. Intentado volver a la vida. Tal vez tenga éxito.

miércoles 20 de enero de 2010

Cambalache II

Tomé el teclado y dejé que mis dedos rápidos escribieran, sin sospechar que exactamente un año después ella dejaría éste mundo.

Sunday, 18 January 2009
Cambalache.

Olor a alcanfor y aspirina. El recuerdo de un libro olvidado en el velador y vestigios de algún chocolate escondido. Cada cosa en su lugar y pasadizos secretos en escasos metros cuadrados, donde hay portales hacia otros mundos, hacia otras vidas. Perfume de vainilla extrañamente embriagante impregnado en cada centímetro del cubrecamas. Un adefesio de retrato, donde supuestamente está Don Jesús orando en el monte de los Olivos; ¿Te encanta cierto?. Adornos de navidad durante el año, una taza de té siempre vacía, una Magnum que solo vi una vez, y busco incesante cada fin de mes. La luz no llega muy a menudo ¿cierto?, ¿será porque escogiste cortinas muy oscuras?. El suelo cruje cuando lo recorres en la noche, durante los plenilunios. ¿Buscas algo, o no eres tú?. Prefiero creer que eres tú. Susurros al oído, secretos de compinches. "El mundo fue y será una porquería ya lo sé (...)". Tu ropa y tu pijama huele a toalla secada al sol. Y en invierno cuando todos los de tu edad se encaman con el scaldassono, te sientas a los pies de tu cama a devorar helado. Me gusta cuando me dices que me quieres mucho. Me gusta cuando me abrazas, porque me siento protegida de cualquier persona, de cualquier cosa, de cualquier demonio. Me gusta cuando secas mis lágrimas con deditos nerviosos y me haces un moño con total y absoluta dedicación, como si mi pelo fuera el más hermoso, como si yo fuera la única en el mundo.

Somos amigas, ¿cierto Mami?. Nunca te gustó que te dijeran abuela, menos ahora a tus ochenta y tantos.

Ahora me llamas para que tomemos otra taza de té. Está bien. Dos nunca son suficiente.



jueves 7 de enero de 2010

Esquizofrenia.


Mi otra yo, que siempre anda molestando por ahí, tiene la mala costumbre de cambiarme los discos. Me critica, cree que soy muy soft. Por ejemplo, el otro día estaba escuchando Belle And Sebastian y puso Hammerfall. Una vez estaba escuchando Verve y puso Iron Maiden. El otro día, escuchando Travis, se paró y los cambió por los Guns N Roses.

Tan harta me tenía que tomé una decisión: pagarle con la misma moneda. Ayer puso un disco de Rhapsody y cambié a Radiohead, para que aprendiera la lección.

No se hasta dónde llegaré con ésta esquizofrenia musical.

domingo 3 de enero de 2010

Estrella de neutrones.

A veces mi corazón (algún corazón) abandona ese estado de depresión-emo-constante-egoísta para preocuparse de los problemas de otras personas, que de paso son mas graves que los míos, claro está.
Por ejemplo, atropellaron al Cristian (alias Chico). Lo menciono acá para que recen, oren, mediten (o cualquier análogo) para su pronta recuperación. Ayer cuando lo vi en ese hospitalucho de Valpo me dio tristeza y sin decir alguna palabra lo transmití en mi rostro. "Perdón" me dijo el Chico. Ojalá pudiera tomar su lugar para que no sufriera (honestamente).
P.d: Entre lo poco que he podido dormir las últimas dos noches, la frase "estrella de neutrones" se me venía a cada rato a la cabeza. Hay tanto que escribir de ellas y tan poco a la vez que prefiero solo ponerla de título aunque carezca de sentido o le de uno profundo.

jueves 31 de diciembre de 2009

Balance del año (creo).

¿Se acaba el 2009? Yo creo que no. De hecho es probable que vuelva a empezar.
Pero si de balances se trata, en los últimos 12 meses ha ratos me ha ido bien y a ratos me ha ido mal. Ha fluctuado, como la economía (...).
Todo se resume en conciertos vistos, conciertos no vistos, momentos familiares felices, enfermedades familiares graves, desenamorarme, enamorarme, bajar de peso, subir de peso, dejar los vicios, volver a los vicios, etc. Si hasta hice las paces con Diego, el compañerito que me hacía bulling en el colegio... pero el día de su funeral.
En fin. No puedo hacer un balance final, porque se que en la noche cuando comience el famoso conteo regresivo, cante Tommy Rey y me tiren challa en la cara, en el fondo se que es una fiesta más, y que el 2009 durará para siempre, fluctuando como de costumbre.

domingo 27 de diciembre de 2009

Ayer pasaron cosas.

Ayer tuve un día de esos en que pasan cosas. Podría pensarse que todos los días pasan cosas, pero no es así.
Tenía un plan trazado: hacer una maratón de Twin Peaks. Algún día escribiré de David Lynch, pero tendré que hacerlo con cuidado, para no quedar en ridículo. No es fácil hablar sobre él.
Como los planes siempre se rompen, me puse a ojear el libro de autoayuda que me regaló el Viejo pascuero.
Cuando estaba dispuesta a seguir con mi plan, llegaron visitas que me ocuparon toda la tarde. Entre ésas visitas venían enanos que me revolvieron todo el gallinero, pero que me divierten de sobremanera.
Cuando las visitas se fueron, llegaron las misioneras. Ya no me importa quién Joseph Smith, pero formamos una linda amistad y me agradan sus visitas. Lo malo es que venían a despedirse porque hoy las cambian y chao pescao'. Una pequeña lágrima cayó por ahí y por allá. Les deseé lo mejor. Espero volver a verlas, no como el desfile interminable de misioneros que ha pasado por éstas paredes y que se han esfumado en el tiempo y la memoria.
Cuando la casa estaba vacía al fin solo quería abrazar al Alvaro. Y ahí estaba. Siempre está ahí.
Nos fumamos un cigarro en la terraza, mirando las estrellas, hablando de religión y sin llegar a ningún lado.
Le miré los ojos fijamente y me perdí el universo infinito que hay dentro de ellos. Nunca había visto a alguien que tuviera ojos de nebulosa.
En la noche, cuando me dormí, soñé que miraba el cielo y era una nebulosa gigante, de muchos colores y formas. Brillante, infinita y estremecedora.

Hoy me he despertado dispuesta a escuchar Guided by voices, quién sabe por qué.
Ayer pasaron cosas... en el fondo supongo que ayer no pasó nada.

sábado 5 de diciembre de 2009

Y así las cosas.

Esta noche no queremos oir el ruido producido por la ciudad. Nos hundimos sin miradas perdidas y un vaivén de pensamientos, tuyos y míos, se cruzan de por medio de manera intangible, flotando por el aire y dejando una estela de brisa y futuro.
Solo estamos los dos... y una pregunta caprichosa y una respuesta placentera.

jueves 19 de noviembre de 2009

Una duda.

Mi sobrina chica me dijo que cuando sea grande quiere ser una Pussycat Doll. Yo a su edad quería ser astronauta.
¿Era yo muy marimacha o eran tiempos distintos?.



lunes 16 de noviembre de 2009

La dosis diaria de incoherencia.

Acabo de comer lentejas y sin pizca alguna de alegación, después de ver por la TV a un niño muriendo de hambre en Africa. Mientras espero el debate presidencial prendí una vela de sal para descargar las malas vibras. A Bob le va a dar tortícolis de tanto mirar la jaula de mi canarito, Franny (se lo quiere comer. Son como Silvestre y Piolín). No me gané el loto por las reflautas, pero se lo ganó alguien de Antofagasta. Ojalá el winner sea mi papá, así le cobro todos los años de pensión alimenticia que me debe). Hoy me compré un Código Tributario; lo único bueno de ésa adquisición es que me gusta el olor a libro nuevo. Cómo odio por Dios, cómo odio los arreglos que están haciendo en Vicuña Mackenna, ¿por qué no los hicieron en verano cuando no hay nadie en la ciudad?. Aún me llama gente para desearme un feliz cumpleaños, así que ya saben los rezagados, aún hay tiempo. Si Frei sale electo yo me voy del país, en serio, no lo soportaría, lo odio (así de heavy).
Bueno, adiós, me iré a comer pan de pascua.

domingo 8 de noviembre de 2009

Recomendación.

- Encontré éste blog y me pareció de maravillas. Yo no podría haberlo hecho mejor. Míralo.

jueves 29 de octubre de 2009

Ser Freak.

Está de moda. Antes lo que era un término despectivo ahora se tornó de lo más top; pero venga, no son más que un grupo del montón que no quiere ser del montón. En alguna oportunidad me tildaron de friki (¿por mis gustos literarios tal vez?) pero si tuvieran que llamarme de alguna manera me gustaría que fuera "creep"; no sé, me hace sentir re cómoda.
La otra vez un amigo friki me invitó a una casa llena de frikis a una reunión friki. Los temas rebuscados de conversación me sacaron más de un bostezo (y también más de una sonrisa burlona). Se acercó "Asados" a conversarme. Cuando me dijo su nickname me reí, obvio que si (¿?). Le pregunté el por qué de su apodo. Me dijo que siempre andaba con su mejor amigo para todos lados, al cual le decían "Frac" (Frac-Asados) y se sentía muy orgulloso de ello. Osea, ya se harán la idea de cuán friki era ésta gentuza.
Frac puso música y me sentí más aliviada, porque Asados me tenía chata con su monólogo sobre Avengers.
- ¿Es Muse? - pregunté haciendome la melómana.
- No.
- Bah, se parece mucho a Muse.
Frac me miró de arriba a abajo, como a punto de perderme el respeto.
- ¿Y ésto? ¿Mercury Rev?.
- Pssss, nooo.
Mi amigo me miró feo, como diciéndome que no tenía ni la menor idea de música y que no era digna de estar entre ésas cuatro paredes. Asados volvió con un CD en la mano, para que supiera de antemano lo que íbamos a escuchar y dejara de hacer el ridículo.
- ¿Viste Donnie Darko? - Me preguntó Asados.
- Si - contesté rápidamente, por una vez a la altura del frikismo necesario. Porque ésa si que es una película friki hecha para frikis totales.
- Es el OST, demás te acuerdas de los temas si viste la película.
- Claro claro...
Silencio.
Frac y Asados me dejaron sola en el sillón y siguieron hablando de Avengers. Mi amigo se dio cuenta de cuan sola estaba ahí y como un dictador se apropió de la música y me puso Radiohead, para que me sintiera como en casa.
El resto de la noche me quedé en silencio mirando el techo.
Para sentirme bien conmigo misma hice un ejercicio mental: A un lado, tengo a los aburridos seguidores del "mainstream". Al otro lado, la parada de los monstruos. ¿Y yo? soy una creep, a weirdo, what the hell am I doin' here? I don't belong here, ohhhh, ohhhh.

miércoles 28 de octubre de 2009

La distancia que hay entre mi techo y yo es tan minúscula en relación a las distancias del universo, que me hace sentir claustrofóbica, aplastada.

domingo 25 de octubre de 2009

Resumen de Domingo.

Andaba con antojo de comida china. Consecuencialmente la he comido durante tres días. ¡Soy tan exagerada por Dios!. Creo que me intoxiqué (una frase muy típica en mi) así que desde ahora nunca más como leseras, en serio. Basta chatarra, basta golosinas, basta basta basta.

A pesar de taaaaaaaaaaan quejumbrosas cinco líneas, masticando me di cuenta de algo que me dejó "plof", como dice mi tía. Pero ése algo no lo escribiré acá, no señor. Se lo diré a la persona respectiva (L).
Y hablando de personas respectivas, hoy tuve una especie de reconciliación telefónica con alguien. Me gustan las reconciliaciones. Son reconfortantes, regeneradoras y requetepatitas.
Para rematar el día, provoqué un golpe de estado en mi hogar y los puse a todos a jugar mímicas después de almuerzo.
A todo ésto hay que sumarle la agradable temperatura de la tarde, los 500 pesos que me encontré bajo la cama, Travis como mi usual banda sonora personal y las mariposas en la guata que siento cuando pienso en aquél individuo maipucino que con sus ojitos chinitos me ilumina el alma...


Si. No podría andar más feliz.

(Quién me viera... jajaja).

viernes 16 de octubre de 2009

Introspección.

Un profesor demente de por ahí decía que la persona termina en su piel. De la piel para afuera está el resto. ¿Cómo explorar de tu piel hacia adentro?.

Yo agarré la costumbre de escuchar música mirando el techo. Varias cosas se me cruzan por la mente. En realidad todo el tiempo se me cruzan muchas cosas por la mente, solo que cuando estoy sola en la noche los pensamientos se me ordenan, porque lo hago con más lentitud; pensar horas en una situación particular si se me da la reverenda gana. También de paso aprovecho de intentar entenderme, y al resto.

Si tratas de analizarte, lo más probable es que salga a flote la espinita que te clava en la costilla. Anoche por ejemplo, mientras masticaba alguna golosina, sonando obviamente alguna musiquilla perfecta de fondo, me acordé de cuánta gente me ha dejado de hablar en el último año. Las cifras son alarmantes, como dicen los periodistas. ¿Pero qué diablos?.

Ahí me di cuenta que no le puedes dar en el gusto a todos los que te rodean. Y si a alguien que te rodea no le puedes dar en el gusto y sigue a tu lado, es porque siempre te quizo sin esperar nada a cambio.


Sin esperar nada a cambio...


Listo, ya resolví algo.

jueves 8 de octubre de 2009

Claroscuro.


El despertador sonó a las 6 a.m. y en forma casi simultánea mi perro me lengueteó la cara. Estaba clarito afuera; en invierno a ésta hora es lóbrego, frío e incitador a la flojera. Por los envoltorios vacíos tirados por el piso, deduje que una vez más comí chocolates sonámbula (¿sigo riéndome de ello o entro a preocuparme?). Salí de la casa apurada junto a mi mamá, que me tomó la mano para cruzar la calle. Fui feliz.
Después de clases me junté con mis amigos (si, amigos) y anduvimos por ahí. Todo se resume en rayos de sol, claroscuros y olor a fresias; el viento moviendo despacito las plumas de las palomas, la hilarante carcajada de alguno de nosotros sin razón. El blistex comunitario, el agua comunitaria, cigarrillos comunitarios. La infaltante reflexión profunda acompañada de una tontería incoherente.
Me quedo mirando el cielo inmóvil. No es que esté contenta y no se me note, es sólo que no estoy acostumbrada a ver el mundo de una manera tan dulce. Mis reflexiones anteriores me delatan:

Que soy el fracaso total del mundo
Que no necesito a nadie

Que atraigo la mala suerte

Que me pone mal genio lo gris de la ciudad

Que me estaba ahogando

Pero soy media (¿media?) bipolar, así que presiento que prontito se me pasará...
O en una de ésas me quedo para siempre mirando el mundo de color verde-amarillo y con música francesa sonando de fondo, media muerta de hambre y con una sonrisa interior que se exterioriza a través de mis labios.


viernes 2 de octubre de 2009

Eclipse.

Después de días de celebración, entre harto Rock, Kakihara y comida chatarra, me di cuenta que lo que siento por tí es gigante y luminoso como el eclipse que muestran en el Pulse de Pink Floyd.

Algo de Tiziano.

San Sebastián

domingo 27 de septiembre de 2009

Leí por ahí que todas las personas son de colores.


Yo soy naranja, la Karla verde loro. El Alvaro es gris, el Nico es celeste y el Ale azul eléctrico. La Maka es violeta, la Kata amarillo, la Leyla es negro con rosado. El Paulo colores tierra y el Alberto es naranjo igual que yo.




sábado 26 de septiembre de 2009

Solo Bourdain puede hacer que el Mapocho se vea bonito.

viernes 18 de septiembre de 2009

Sonrisa en flor.

Se cerraron varios ojos, intentando escapar de ésa insolente rutina. Al hacerlo, sonaron escandalosas las estrellas, que en ése escaparate inevitable, destellaban su último suspiro; qué egoísta soy al deleitarme con su muerte.
Un zancudo revoloteaba y me dejaba sin sangre; no importa, así seremos hermanos de sangre.
Algunos susurros maquiavélicos en la oscuridad me recordaron las noches de la infancia, donde más que temer por mi vida temía por mi cordura: decidieron irse, enhorabuena porque tenía un cuchillo bajo la almohada -en caso de-. ¡Cielos!, que silencio más bonito.
El ambiente aunque frío, tenía una dulzura acogedora olor a algo ("Don Diego de la noche" les decía mi abuela a ésas flores, si puede ser). Pensar que estaba tan lejos y tan cerca; pensar que no tenía nada y ahora lo tengo todo. Mi alma soltó un sonido hilarante que aún tiene eco por éstos días, y si pudiera estar toda la vida de ésa manera lo haría, porque no hay nada que supere la pequeña aventura de estar perdidos, en un océano de tierra y firmamento, donde la gente muere, y también sobrevive.

jueves 10 de septiembre de 2009

A nosotras


A nosotras.

Que en el ruido de lo cotidiano

ávidas de saber y explicaciones

llegamos hasta este encuentro

porque intuimos desde lo profundo, lo misterioso y oscuro

que somos mas de lo que hemos construido.

Que hemos de romper viejas estructuras

y vivir para siempre desde la inconmensurable experiencia de quienes

somos.


A nosotras, Hestias,

dueñas del fuego interior,

que imperceptibles y en silencio

extrañas al mundo convulsionante,

trabajamos por mantener la llama viva

porque creemos que el calor interno y el hogar

es posible y necesario.


A nosotras, Artemisas,

dueñas de la lanza y el arco,

que desde nuestros bosques escondidos y solitarios

lanzamos -certeras- la saeta viviente de lo que somos,

para lograr lo nuestro, lo necesario, lo justo.

Porque somos toda valentía, energía y fuerza,

y tenemos el poder para ir por sinuosos caminos y cruzar mágicos ríos.

La luna es nuestra compañera,

seres mágicos nos acompañan en la hazaña.


A nosotras, Afroditas,

que hemos de dejar el arco y la flecha,

para dejar salir la luz dorada desde el útero cósmico,

que seducimos y somos todo magnetismo,

todo fuego, toda caricia, todo orgasmo,

desde aquel lugar donde hay permiso,

en el que simplemente somos hermosas.


A nosotras, Koré,

por todas aquellas veces que la vida nos arrebató la luz

y fuimos conducidas sin preguntas, sin asentir, sin saber

a la inasible oscuridad del Hades

y vagamos confusas con el dolor punzante de haber perdido todo

y navegamos -en silencio- perdidas entre los muertos,

para darnos cuenta que hemos de morir muchas veces,

y muchas veces seremos paridas hacia un nuevo comienzo.


A nosotras, Perséfones,

que desde el dolor volvimos a la vida,

sin ser las mismas,

pero a la vez siendo nosotras,

trayendo desde las profundidades la sabiduría que el dolor muestra.

Sabiendo que con el pacto sellado de la granada sagrada

hemos quedado unidas para siempre a los misterios del infierno...

ahora son nuestros, nos pertenecen.


A nosotras, Deméter,

mujeres de abundancia

que desde nuestro ser podemos hacer florecer todo,

y así como despertamos la primavera,

despertamos desde la niebla el gélido invierno de nuestras penas.

Algo nos ha sido arrebatado.

Hemos comprendido que nos será arrebatado muchas veces.

Porque desde la sabiduría del útero materno,

hemos incorporado en nosotras, previo pacto con nuestra oscuridad,

el ritmo de las estaciones.


A nosotras, Heras,

que hemos querido amar siendo Reinas,

entrar a la vida de nuestros amantes siendo imperantes y reinar,

sin distancias, sin tiempos ni disculpas.

Solo entrar y gobernar, porque somos Señoras de lo que amamos.

Sin que exista un antes ni un después sin nosotras.


A nosotras, Ateneas,

que desde la espada del intelecto

trazamos la estrategia de nuestros logros,

que de ser necesario nos vestimos de corazas

y nuestra medusa hiela y detiene todo aquello que nos obstaculiza

porque -a veces- la vida verdadera

solo es posible cortando el paso de todo aquello que no nos deja ser.


A la sabia Hécate,

Marila*,

que nos invitó a este encuentro.

Desde la encrucijada de cada una de nuestras vidas,

hemos escogido el camino que nos llevó hasta este Circulo Sagrado.

Por ayudarnos a comprender la Bruja Sabia que vive en nosotros,

que agua, tierra, fuego y aire son posibles.

Que el poder vive en nosotros

más allá de toda sentencia,

más allá de toda historia,

más allá de toda creencia.


Que todas somos una Diosa y todas las Diosas viven en una.

Que comprendiendo nuestro poder, podemos adentrarnos, ahora,

en el camino del Héroe.




* Marila García Puelpan, nuestra profesora.


martes 18 de agosto de 2009

De balizas, velas y demases.

Llego a mi departamento y hay policías, bomberos y mil gente sapa. Es la segunda vez en el mes que me encuentro con un show de éste calibre. La primera porque se estaba incendiando el subterráneo del edificio. Hoy porque cayeron dos árboles que botaron tres postes de electricidad.

La luz se cortó de las 12:00 a las 21:00.

Siempre oigo a la gente decir "uy, que se pasa lueguito el año"; me di cuenta que la electricidad es una de las principales responsables. La tarde se hizo eterna en ausencia de comodidades propias del s. XXI; involucioné a la tetera, a la paila y a la radio con pilas, osea, una auténtica cavernícola.
Luego me refugié en la lectura, después un ratico en los brazos de Morfeo. Estaba oscuro, frío y silencioso. Prendí una vela y después de años de trauma superado, le volví a temer a los fantasmas. Sentí ruiditos extraños y lamenté estar sola. Las gotitas de lluvia caían con sonido amplificado y no me quedó mas remedio que abrazar a mi perro obeso y rogar para que llegara alguien, igual que en antaño.

Después se hizo la luz, pero no tanto porque llegara la electricidad, sino porque llegó mi mamá.

lunes 17 de agosto de 2009

Igualitos

Sheldon Cooper es igualito a Zapatero, ¿o no?.

sábado 15 de agosto de 2009

Bienvenidos al Hospital Montaña Rusa.

Un doctor picado a House M.D comunicó frívolamente que a mi abuelita le quedaban 24 horas de vida. Se me derrumbó el mundo; sentí ésa clase de tristeza que no le deseo a nadie. Achoclonados en el hospital, mi familia y yo nos inundamos en una eterna espera melancólica, donde las lágrimas se hicieron presente y la muerte se transformó en compañera. Transcurrían las horas y todo seguía igual; no dormíamos, no comíamos. Solo deseábamos ver a la Mami llena de su vitalidad y sonrisa cariñosa, tan característica de ella.

Pero pasaron los días y vimos una mejoría lenta. Las oraciones del tío curita, el primo desaparecido, la nieta pokemona y todo el clan en general dio resultado.

Hace un mes que pasó todo ésto. La Mami aún está ahí, llena de cables, con olor a antibióticos y comiendo comida desabrida, pero paulatinamente le vuelve esa chispa fresca a la mirada. Un nuevo doctor rechoncho la está tratando; no tendrá los ojitos de Hugh Laurie pero es ameno e inteligente.

Este lugar se transformó en mi segundo hogar. Ya conozco a todo el mundo, bauticé mis rincones favoritos y hasta tengo crédito en el kiosco del frente, donde el caballero me fía chocolates cuando ando pato.

Si puedo sacar algo positivo de éste mes es que se han formado y reafirmado lazos:
Mis parientes, los otros pacientes, los parientes de éstos, gente de la iglesia y la gente que trabaja en el hospital se transformaron en una familia dos punto cero, que aprecio con demasía y que me hace entender y aprender cosas nuevas a diario.

Hice las paces con el tío de arriba (de nuevo). Solo le pido que aleje a la muerte de mi familia... de una vez por todas.


viernes 14 de agosto de 2009

Kava-Kava


A la vuelta de mi facultad hay un sucucho universitario de mala muerte, donde los estudiantes van a olvidar penas y celebrar triunfos con pilsener.

En la entrada hay un gorila que te revisa antes de ingresar, como si fuera Casa de Gobierno la cuestión. Está pintado con colores que dan sed, luz tenue, una nube tóxica embriagante y el infaltable plus: música a todo chancho que se alterna entre reggaetón y Vicentico, osea, la crème de la crème melódica.
Lo gracioso es que siempre hay compañeros de carrera. Vas un viernes por la tarde después de clases y todas las personas que estaban en el aula se trasladan al Kava-Kava. Es como cambiar de ambiente, mas no de gente. Todos se saludan, todos son amigos. Incluso la gente se presta los apuntes mientras toma cerveza como enajenado. Increíble.

Antes, muy cucha yo, me reía de la gente que iba para aquel antro de Satanás. Creía que eran jóvenes alcohólicos perdidos, de ésos que muestran en Informe Especial. Caminaba por el frente y le hacía fuchis.

Hasta que... fui.

No era tan terrible. Compartí harto, me reí hasta que me dolió la panza y rompí un record de horas seguidas hablando estupideces sin sentido. Salí recargada de buenas vibras y con el sistema límbico atrofiado :)

Recién comenzó el semestre y ya he ido un par de veces. Cuando alguien dice "Vamos al Kava" yo digo "¿Quién me llama?". Parece un universo paralelo, lo sé. Dios me salve por escribir éstas cosas. Sin embargo, hoy estaba analizando la situación y llegué a la siguiente conclusión:

No voy porque me guste carretear, porque nunca ha sido el placer de mi vida. Tampoco voy por la cerveza, prefiero tomar coca-cola. No voy por la música, ni por el ambiente ni por el guardia guailón. Voy porque comparto con mis amigos. Los tengo ahí, para mi, hablando incoherencias y riendo a mares. Me encanta éso.

Además, la gente va, viene, y va de nuevo. Nunca más quiero perder a una persona que adoro sin antes sacarle el jugo.

¿Quién me acompaña?






viernes 31 de julio de 2009

Me las doy de Bourdain.

(Mi abueli está sana y salva. Lo supe hoy al llegar a su habitación del hospital y encontrarla jugando tetris. El Tío de arriba quería jugar con ella en el cielo, pero no lo dejé. No todavía),

Como ya me volvieron los colores a la cara, me dieron ganas de escribir. Qué mejor tema que una Guía gastronómica de Santiago de Chili. La crème de la crème, porque si pongo todos los lugares donde me gusta ir a comer no terminaría nunca, queridos lectores.
Primero que todo tenemos lo más autóctono: el McDonald's. Nada superará el Cuarto de Libra con queso agrandado con empanadas de queso y Coca-Cola. Me da lo mismo de qué esté hecha la hamburguesa, porque ojos que no ven, corazón que no siente. Se ve tan bonita en su cajita que no me puedo resistir. Si quieres terminar glorioso cómprate un Mcflurry y ya no querrás comer el resto del mes. Awesome.
En segundo lugar tenemos la Fuente Suiza, en la Plaza Ñuñoa. Si en el McDonald's venden el Cuarto de libra con queso, acá venden el Cuarto de queso con empaná. Simplemente exquisito. En tercer lugar tenemos "La picá del tío cochino", que vende los mejores aliados del universo. Su pequeño Restobar se encuentra ubicado en la esquina de Lord Cochrane con el Parque Almagro. Su fórmula es marraqueta tostada, queso y jamón tostados y el ingrediente secreto tostado (no querrán saber lo que es). Lo reconocerán fácilmente por andar con su pequeño canino llamado "Tauro", que es mal genio pero adorable.
En cuarto y último lugar está La casa de mi mejor amiga. No es restaurant pero si lo fuera sería millonaria. El ambiente cálido y las sonrisas abundantes son clave para desear volver a toda costa o en casos más extremos, mudarse permanentemente. Tienen la gracia de leer la mente del comilón. Me pasó y lo encontré de lo más extraño: al microsegundo de terminar mi empanada de pino, una mano misteriosa salió detrás de mi hombro y me dió otra sin siquiera preguntarme. El paraíso.

Eso sería mi guía. No acepto críticas ni sugerencias. Gracias.

lunes 27 de julio de 2009

Cómoda (y delirando).

Tibia en mi cama, subo la vista al tendido eléctrico que pasa frente a mi ventana; tres pájaros cuelgan desequilibrados, cantando la sonata del nuevo día. Debe estar amaneciendo, de nuevo no dormí nada.
Sigo inmóvil entre las sábanas, deseando que mi mente materializara una taza de café y un cigarro en mi velador, pero qué va, no se puede como en las películas de sci-fi . Mejor utilizo la cabeza para algo más productivo y me pongo a recitar el Padre Nuestro como un perico (me pidieron encarecidamente que lo hiciera. Soy muy obediente y además, de algo servirá). Aclara el cielo con una opacidad que llega a dar risa, por culpa de unas nubes enojonas que no tienen nada más que hacer ni a nadie más a quien joder. No quiero levantarme. Solo quiero quedarme acostada, estática forever (Hay un delivery de sushi en la esquina, todo resuelto).
A mi derecha aparecen las flaquitas manos de mi mamá portando un café con leche. Guau, funciona la ley de atracción, mas no completamente; no me queda otra que levantarme a comprar una cajetilla de veinte y formar una muralla de humo para paliar el día venidero, con la clásica predisposición al fracaso y el acostumbramiento a la tristeza.

(Me contaron que existe un medicamento sin nombre, que lo crearon unos duendes violáceos en un laboratorio trucho. Sirve para enfrentar el futuro y olvidar el pasado. Tiene distribución gratuita al final del arcoiris. Mañana voy a buscarlo).

lunes 6 de julio de 2009

En serie, en serio.

Aún oscuro en la mañana, la señora Sofía se arrodilló en el suelo. El frío provocó un sonoro crujir de sus débiles huesos. Juntó sus manos en señal de plegaria y miró al cielo. Ferviente y concentrada, entregó su corazón al Señor en santa súplica de protección a su hijo Lucas, que quién sabe donde, estaba errante y con la mente perdida en cosas mundanas. Unas lágrimas se asomaron por sus mejillas y mientras el sol destellaba por primera vez imponente sobre la cordillera, tomó una foto de su hijo, la besó y le hizo la señal de la cruz.


Desde la puerta de la habitación observaba sigilosa su hija menor; una veinteañera igual de desquiciada que su hermano. La devoción de su madre la conmovió por completo, al punto de deshechar a la basura el cóctel de estupefacientes que pretendía desayunar. Limpia, salió de su casa y se sentó en un parque cercano. Observó el cielo, unos perros juguetones y la danza de las hojas al viento. Mirar la vida sin el prisma de un narcótico era totalmente diferente, interesante. Recorrió con la mirada cada centímetro de su entorno, como si éste fuera un cuadro pintado por Dios. Reparó de pronto en la azotea del edificio del frente, donde nadie había notado que en el borde estaba una pelirroja a punto de dejarse caer.


Esta pelirroja había vivido cómodamente durante toda su existencia. Su matrimonio programado, cual mujercita china del siglo XIX, era tan frío como las porcelanas que adornaban su living. Producto de la ajetreada carrera de su consorte, pasaba la mayor parte del tiempo solitaria, pidiendo a gritos una pizca de ternura. Corrían los días con un dejo de melancolía y no soportó estar así de abandonada. Subió por las escaleras de su edificio, tejiendo en su mente el fatídico destino. La brisa corría desde el vacío hacia su cara, y durante eternos minutos permaneció en silencio reuniendo el coraje para saltar. Un policía llegó. La salvó.


Este policía llevaba años de servicio. Desde pequeño supo que ésta era su vocación, la cual amaba por sobre todas las cosas. Sin embargo, a pesar de entregar su alma al servicio de las personas, no lograba destacarse. Menudo, regordete y tímido, no se imponía sobre sus colegas más jóvenes que con frecuencia se burlaban de él. De noche veía programas policiales, imaginando ser su protagonista, salvando vidas inocentes.

Ese día estaba dirigiendo el tránsito en una esquina del parque, como siempre. Una muchacha le dijo que en el edificio del frente una pelirroja que intentaba suicidarse. Desde que salvó a ésa mujer, fue tratado entre sus pares cual héroe hollywoodense, siendo incluso promovido.


Meses después, el policía se encontraba patrullando en un barrio conocido por el narcotráfico. Andaba con lentitud y precaución, atento a cualquier indicio de transacción indebida. Divisó de pronto en una esquina un hombre de actitud sospechosa. Este, al ver la patrulla corrió desquiciado por un callejón. El policía lo persiguió y logró detenerlo. El hombre resultó ser el micro traficante más buscado de la cuidad.


Lucas llegó a la esquina. El hombre que estaba esperando no estaba ahí como habían acordado. Se sintió frustrado, porque deseaba comprarle mercancía, consumirla y olvidarse de su vil existencia. Aún arriba de su motocicleta se sintió completamente abatido. Unas lágrimas espesas corrieron por sus mejillas. Se sentía vacío, solo, impuro. Cabeza agacha solo recordó a una persona que lo sacaría de su desdichado estado.


- Creo que es hora de que visite a mi madre - Susurró.


En busca del paraíso, se internó en la carretera, mientras el aire frío secaba sus mejillas y la cara de la señora Sofía adornaba luminosa el horizonte.

domingo 7 de junio de 2009

Voy a volver.

miércoles 3 de junio de 2009

La inesperada fusión.

En una casa abandonada existía una enorme biblioteca. Como nadie habitaba ahí, los libros hacían y deshacían a su antojo.
Se relacionaban con fluidez y mantenían una sociedad armoniosa. Hacían pequeñas fiestas, tomaban el té e intercambiaban información, por lo que eran bastante cultos. Formaron una comunidad completa, donde cada uno tenía su función. Los libros de Política siempre discutían, a los de Historia les encantaba reunirse. Las novelas se copuchaban los finales, los diccionarios conversaban sobre el significado de las palabras. Muchos recurrían a los de auto-ayuda cuando se sentían deprimidos, y la Sagrada Biblia estaba en un altar, donde su palabra era la ley.
En un rincón de la estantería vivía un viejo libro de Cálculo, y nunca se movía de ése lugar. No tenía amigos y pasaba el día resolviendo difíciles problemas matemáticos. Jamás sonreía, siquiera cuando a su alrededor revoloteaban burlescos los libritos de chistes.
En el otro extremo había una libreta de poesía. Tampoco le gustaba relacionarse con los otros libros, porque no encajaba en ningún grupo dentro de la comunidad. Era menudita, tenía unas pocas páginas amarillas y hasta carecía de portada, todo lo contrario a los libros que allí habitaban. En sus humildes hojas contenía las palabras de algún apasionado hombre que vertió con tinta sus sentimientos e ideas, dando lugar a las más hermosas palabras. Como es de esperar, a nadie le importaba su contenido, por juzgarle su poco agraciado exterior.
Un día, la libreta decidió ir a pasear por la biblioteca. Cada libro estaba preocupado de sus propios asuntos. El único que se encontraba solo, al igual que ella, era el de Cálculo, que como siempre tenía su mente puesta en los números. La libreta le habló, más no recibió respuesta. Intentó leer su contenido, pero no entendía nada, así que se sintió muy frustrada.
Se sentó a su lado y comenzó a recitar los poemas que tenía escrito en sus páginas. Ya no le importaba que nadie la escuchara, solo quería hablar de su interior. Pero erró, porque el libro de Cálculo si la escuchó. Este detuvo su trabajo mental por un momento y comenzó a oír ésos sonetos gloriosos, donde ningún cálculo afloraba, solo sentimientos y pasión. Ambos se enamoraron profundamente.

Desde ése entonces se les veía conversar cada atardecer. Les costaba comunicarse, pero con una mirada se decían la mayoría. Fueron inseparables durante mucho tiempo y compartieron días de dulce felicidad.

Hasta que un día, los libros de la biblioteca hicieron una fiesta. Con el frenesí y la bebida, comenzaron a burlarse de la pequeña libretita; le tironeaban las hojas y la insultaban groseramente. Una enciclopedia ebria tomó un frasco de tinta y lo tiró a las hojas de la libreta. Esta trató de protegerse, para que no se le borraran las palabras del poeta, más seguían molestandola. Rápidamente llegó en su defensa el libro de matemáticas, quien la cubrió de la tinta abrazándola. Todo los libros se burlaban y gritaban, hasta que en medio de una trifulca, botaron a la libreta y al libro de Cálculo al suelo. Estaban tan alto en la estantería, que apenas fueron empujados intuyeron que sería su último aliento te vida. Cayó primero el Libro, encima suyo la libreta.
La caída fue tan violenta, que al juntarse en el suelo se fusionaron, transformándose en uno: hubo una explosión de luz y colores. No se podía distinguir si estaban vivos, o en qué se habían transformado exactamente.

De pronto se escuchó que alguien abría la puerta de la casa abandonada. Eran voces humanas. Los libros de la biblioteca volvieron todos a sus lugares y se quedaron mudos. Por lo que conversaban, se podía deducir que era una pareja joven que quería comprar el inmueble. Recorrieron todas las habitaciones de la casa. Sonreían con la frescura de la juventud y se denotaba un aura de bondad.
Llegaron a la biblioteca, felices de ver tantos libros ordenados, porque ambos eran lectores empedernidos. De pronto ella vio un libro en el suelo, y llamó a su esposo.

- Mira Sebastián, qué libro más raro - dijo ella levantándolo del suelo.

El lo tomó y lo abrió. Ambos abrieron los ojos de par en par y quedaron estupefactos.

- Vaya, es el libro de arte más hermoso que he visto en mi vida.

lunes 25 de mayo de 2009

Enjoy de silence.

Me demoré tres canciones en llegar al paradero. El son de las gotitas de lluvia golpeando contra el paraguas, las hojas de los álamos bailando con el viento, los charcos moviéndose al pasar los autos... ¡Que sonidos mas agradables!.
No quería llegar a mi fatal destino, el edificio monstruoso, el edificio "con frenillos"; tanto cable, fierro y cacofonía. ¡Tá tá tá, traca traca traca! Todo el día el ruido horrible. Esa universidad me tiene con jaqueca, lumbago y la lombriz solitaria. Descubrí que me apesta el ruido. Puedo andar con la música en las orejas a todo porcino, aunque obviamente no es ruido para mi. Pero ésa obstrucción que siento todo el día, todos los días en la cabeza estando en clases, en el patio, en el kiosco, en el baño, me tiene medio eléctrico el cerebro. Eso de andarse gritoneándose para poder conversar y el desfile interminable de cigarros que me fumo para apaciguar los nervios... qué cosa más horripilante. Como extraño aquellos tiempos cuando el único ruido que se sentía por los pasillos de la facultad era la tos de algún profesor ancianito. Eso sería música para mis oídos. Me apesta el ruido, ¿ya lo había dicho?. Por fortuna vivo en un barrio silencioso, con una familia silenciosa. Cuando me acuesto en la noche siento un pito en la oreja que a ratos me deja con insomnio. Me pregunto cuándo terminará ésa pesadilla sobrehumana. Preferiría estar hacinada con los de arquitectura (tururú) a estar donde estoy a diario.

Todo ésto me recuerda a "Los Otros", donde a la Nicole Kidman no le gustaba el ruido porque era una muertita. En una de ésas también estoy muertita. ¡Ah, ya me fui para otro lado!.

Me voy a dormir y disfrutar del silencio... hasta mañana y la nueva pesadilla cotidiana.

martes 12 de mayo de 2009

Los cinco sentidos: La vista


De Jan Brueghel, que hizo las figuras centrales y el genio de Rubens que desarrolló el resto de las miniaturas. Toda la serie de los Sentidos es en sí muy bonita, pero ésta es indescriptible. Muy bien desarrollada la temática; no me canso de mirarla y encontrarle cositas nuevas.

jueves 30 de abril de 2009

El fin del principio.

- Levántate.

Se paró de la cama, se puso las pantuflas peludas, permaneció en silencio. Algo no andaba bien, pero no tenía ánimo de descubrir qué era. El rutinario té matutino era su única compañía; así era y así lo deseaba. Tomó el periódico, leyó el titular y luego el horóscopo. Se afeitó con dedicación, a pesar de que fuera domingo. Algo no andaba bien, pero probablemente era su imaginación. Todo estaba tan silencioso que casi no pudo soportarlo. Tardó quince minutos en elegir qué CD lo ayudaría a romper el silencio. Sebastian, su pez dorado, nadaba con rapidez de un lado a otro, absolutamente intranquilo, en su hermoso acuario. Lo alimentó y le dirigió algunas palabras tiernas. Intentó llamar a sus padres, pero la línea estaba ocupada. Tomó un catálogo de muebles e imaginó decorar su hogar. Se rascó la cabeza tratando de recordar el nombre de su compañera la noche anterior, pero qué mas daba; no la vería nunca más y tampoco le interesaba. Algo no andaba bien, pero no le dio importancia porque tenía un hambre atroz. Llamó para pedir comida a domicilio, pero la línea estaba ocupada. Se sintió algo solo.
La temperatura estaba baja y el cielo más oscuro que de costumbre. Extraño, pensó él, para ser mediodía. Fue por una segunda taza de té. Apagó la radio.
Se quedó de pie en silencio, con la taza humeante en la mano. Algo no andaba bien y ya sabía qué era: un silencio aterrador en la calle. Tomó un sorbito de té y dejó cuidadosamente la taza en la mesa. Comenzó a dar pasos lentos y eternos hacia su balcón, con piernas temblorosas. Se sentía curioso por observar por la ventana, pero a la vez presentía que no sucedía algo bueno.

Abrió el ventanal con extrema lentitud y salió al balcón. Se asomó para abajo y había un número enorme de gente, sin habla, apuntando hacia el cielo. Lentamente él dirigió su mirada hacia arriba y con una mezcla de estupor y tristeza, cerró los ojos.



domingo 26 de abril de 2009

Algo de Manet

Olympia

lunes 20 de abril de 2009

Mi tesoro

Fui a una feria artesanal de mala muerte; olía a orines y no tenía iluminación. Algo me invitó a entrar en contra de mi voluntad. Recorrí con la mirada puesto por puesto, con expresión seria y evitando la mirada de los hippies. De pronto divisé un pequeño puesto al fondo de la feria, tan inmaculado como las blusas de mi mamá. Me acerqué y el olor desagradable desapareció por completo. Un caballero de edad lo atendía, y blanca era su piel, su ropa, su mirada. Me paré en frente y busqué en la mesa qué ofrecía para vender, pero no había nada. El caballero me miró con sus hermosos ojos azules y me pasó una paloma blanca de madera de no más de 5 centímetros; estaba toscamente tallada y tenía un ramito de olivo en el pico. La tomé en mis manos y pregunté torpemente su valor. “Es un regalo, no tienes que pagarme”, contestó. Di las gracias de manera educada y me fui.

Guardé la paloma blanca en el closet, sepultada con un millón de recuerdos. Pasaron días, meses, años. Cuando hacía orden general, echaba en una bolsa las cosas que botaría, pero siempre habían objetos que sin prestarme utilidad inmediata, me costaba de sobremanera botar. Mathoms las llamaba el profesor Tolkien, cachureos las llamo hoy en día.

Con el ajetreo normal de la vida, la olvidé por completo, al igual que la persona que me la obsequió. Tenía el pensamiento en cosas que creía más importante ¿Cómo pensar en una paloma blanca teniendo tantos dilemas existenciales? Mi mente se enfocó en negatividad, el lado oscuro de la fuerza. A veces me miraba largo rato en el espejo, intentando recuperar la mirada ingenua de mi niñez. Pero mis ojos habían visto ya muchas cosas y mi alma iba en una dirección distinta a la de los niños pequeños.

Un día, con el espíritu totalmente perdido, caminé por el centro de la ciudad sin rumbo. Estaba llorando, y estaba lloviendo, tal como muestran en las películas de drama. De manera inconsciente pasé por el frente de la feria artesanal de mala muerte. Entré en busca del viejito de las palomas de madera, porque era la única persona “conocida” cuadras a la redonda, mas se había ido. Miré alrededor y solo encontré gente borracha, mal oliente y con cara de pocos amigos. Sentí que me había dejado sola, pero me di cuenta que era yo la que había dejado a la pequeña paloma abandonada, y eso significaba alejarme de él también ¡Y pensar que me la regaló con tanto amor en su mirada! Corrí a mi casa y saqué rápidamente las cosas de mi closet, en busca de mi tesoro desperdiciado; ahí estaba sepultada entre cosas insignificantes. La tomé entre mis manos y la limpié con cariño. Nunca había tenido el tiempo de observarla detenidamente. Era realmente hermosa. De pronto me percaté que la ramita de olivo era en realidad un mensaje enrollado. Vuelve decía en el papel amarillo, con perfecta caligrafía. “¿a dónde?”, pregunté en voz alta. “Al mundo” me dijo el viejito canoso. Se encontraba parado a mi lado.